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Mostrando las entradas con la etiqueta deseo

Temporary Unavailable

 Error 503 El servidor no puede atender tu solicitud. Las rutas de ejecución están erosionadas por infortunados recuerdos. Intenta de nuevo más tarde, los recursos del sistema han colapsado sobre el núcleo de heridos deseos sentenciados por el tiempo y la magnitud de su propio peso. Muy lejos en las tempranas fases de este juego la forma era inseparable del contenido.  Hoy el sentido ha quedado obsoleto en los patrones hallables entre torrentes masivos. Redes muertas saturadas de palabras e imágenes que generaron modelos que imitan otros modelos.  Imposible realizar la compilación de datos,  se ha agotado el espacio de alojamiento en las nubes. Guarda una copia de lo efímero en unidades de estado sólido.  Actualiza tus protocolos.  Depura  las dependencias circulares Depura el código innecesario. Depura los vínculos que no van a ninguna parte. 

Fantasma

Humedad, electricidad,  movimiento,  presión,  ritmo,  textura,  forma,  magnetismo,  temperatura: tan diversos y sutiles son las fluctuaciones que detecta el tacto,  tan pobres nuestras palabras para distinguirlos. Estamos en deuda de encomios al misterio gozo del contacto: la piel que acaricia es acariciada, el cuerpo que toca se siente tocado en reciprocidad inmediata, sin demandarlo.  El cuerpo se reconoce como cuerpo en el encuentro.  El ojo que mira, en cambio,  no se ve mirando,  ni siquiera cuando contempla su reflejo.  La imagen de la efigie de un globo ocular no es la visión vista.   Y, sin embargo, el milagro de la atención: ante una consciencia que ama  —aunque insondable— se descubre lo profundo del otro.  Ante la magia que revela lo impercibible  tus ojos se transforman en mirada y mi espíritu deja de ser un fantasma. 

Concepción

Hacer de la carencia, hábitat; ¡qué extrañas ideas tienes! La tierra firme bajo el manto oceánico, el fondo que anhelaba el ancla  fui yo mismo. No acepto santa misión: en vano habría sido la asistencia al funeral  del espíritu incorpóreo. El miedo, arquitecto de toda ilusión, cree que me va seducir  con viejos misticismos. A través del intersticio  entre sujeto y objeto se quiere inmiscuir de nuevo  la usurpadora metafísica demandando sumisión. La eternidad está haciendo el ridículo con su insulso disfraz de presente; ¡tú también sientes palpitar al porvenir! Con tu piel, su pulso percutivo y la vibración de las aguas rebosantes, el sonido de nuestra futura canción. No quiero volver al uno,  quiero el mérito de tu obsesión.

Sobre el deseo

no puedo hacer caso a un dios astro  que ilumina la consciencia con sus arrebatos se enciende se apaga amanece y mengúa indeciso fluctúa  entre el alba y el ocaso entre el carmín el blanco el amarillo y el naranjo algunas veces eclipsa y otras veces en cambio es eclipsado inconstante impredecible entre las nubes se abre paso o se oculta entre ellas acobardado se insinúa eterno pero solo dura un instante víctimas de un pulso errante confundimos la realidad de la estrella con la manera en la que se manifiesta

Alcest

capas de la materia tan sutil del alma se sobreponen se armonizan se intercalan intervalos de frecuencias armónicas vibran al unísono  por un efecto fantasmagórico a distancia las oscilaciones lineales del estéreo  abren un portal a dimensiones eneádicas  como por arte de magia en el esquema vacío  de sus relaciones matemáticas se deslizan cromatismos y afectos entre el rosa y el negro entre la noche y el alba acordes que contrastan  la fuerza grávida la ternura calma  atmósferas oníricas y paisajes sonoros de texturas delicadas se superponen se entrelazan envuelven  y absorben a las criaturas aladas quienes olvidaban que la experiencia corporal son canciones sedimentadas

Ópalo

allí donde se transmuta lo trivial en talismán el mineral deviene piel los ojos en mirada el capricho destino envuelve iridicente moléculas de agua el cristal  descansa el ópalo en mi frente

los ojos de Isis

los ojos de Isis brillando niveos  divino rostro oscuro su mirada fungiendo de vértice eterno de la radiación de fondo su imaginación albergando mundos posibles atravesando el futuro su mirada fingiendo ser vórtice tierno del mismísmo cosmos

un agujero negro

un agujero negro ni es negro ni es agujero ni es un un agujero negro tiene el privilegio de experimentar en su centro una singularidad que compila lo que fue lo que es y lo que no es aún la extensión del espacio infinito capturado en un punto ínfimo un agujero negro  girando en círculos arrastra en su ergósfera la delicada cordura del cosmos juegos de Sade con candados para contener al Ser  bajo la custodia de la Diosa que le habló a Parménides todos los destinos se antojan ridículos y atajos devienen todos los caminos  un agujero negro tiene el apetito de Erisictón —del capitalismo— de la angustia de Cronos devorándose a sus hijos espejo de universo que no refleja una versión  un agujero negro cree ingenuamente que logrará conquistar en un Imperio Eterno todos los reinos de la realidad desconociendo que dentro del límite de Chandrasekhar fluctuando en el vacío conspiran rumores certeros de su autodestrucción

reproche

dijiste que la ausencia de voluntad era voluntad de la ausencia igual mi anhelo en la nada mengua dijiste que fluir con el universo era paz mas andar al mar se siente como la guerra

sublimación

la parte del licor que se evapora en búsqueda del sol el amor que se transforma en poesía la metamorfosis de la que vienen las nubes y las virtudes que florecieron  en terrenos del dolor

Apego

Tratas de establecer cuál es la forma del agua Tratas de clasificar con rigor la exhuberancia desbordante de la vida Tratas de hacer que el niño no juegue Tratas de mantener lo que tenías Tratas de fundamentar tu vida sobre certezas Tratas de vivir un día sin contratiempos Tratas de aferrarte a las esencias Tratas de hacer un mapa de un territorio que siempre mueve sus fronteras 

Escher

Dos vidas distantes resultaron ser vecinas en un espacio replegado por la fuerza de la afinidad. Sus jardines anhelando fundirse en un solo vergel  dieron a enredarse en geometrías de vanguardia: como las manos dibujándose, la galería del arte del puerto que está en el cuadro exhibido en ella o el ojo que contiene a la galaxia que contiene al ojo, la casa de uno habita la casa del otro y en la del otro habita la del uno, solo que en vez de encogerse  infinitésimos cada vez que se adentran,  crecen. 

Oración

Diosa,  toma mi mano con dulzura y enséñame un atajo que me lleve lejos del Imperio de las Promesas. Concédeme,  te pido, refugio esta noche y las venideras en tus caricias, en tus miradas que me dotan de motivo  y realidad, en los sentires que me llevaste a habitar en tus palabras que ordenan e iluminan mi mundo, Envuélveme, Albérgame. Abárcame.

Manifiesto contra el espíritu místico

no me sirve de consuelo saber que todo es uno que somos inmortales en el seno de lo absoluto me da igual que en la esencia del ser último vayamos a estar siempre juntos no pagaré un boleto para un teatro absurdo que predica y predica hasta lo nauseabundo que hay que negarle el placer al público para acceder a lo profundo no me importa si te soñaste el mundo ¡entonces despierta y bórrame nomás! ¡o no repitas otra vez jamás que el deseo nos mantiene ilusos! no toleraré más ni por un segundo otro insulto tuyo ¡no vuelvas a insinuar que mi espíritu está corrupto por apreciar menos la totalidad permanente que la singularidad de lo que perece! ¡basta del dogma de que por ser individuo es que sufro! ¡abstente de señalar que no hay en verdad belleza en lo que aparece! pues no hay más belleza o más verdad que las que intuyo en sus obras o palabras en los recodos de la efímera presencia de quienes amo y en cambio solo puede monstruosa tu cara impávida amalgamada de los cadáveres de las criaturas...

πῦρ

de las llamas de dos velas que se extinguen quedan apenas un par de coordenadas incandescentes de las que ascienden  vapores grises en un baile delicado que les permite por fin saciar el deseo prolongado de fundirse

acotaciones

quiero confluir contigo es decir encontrarnos como fluidos esto es como cuerpos que fluyen me refiero a consciencias que no son más que cuerpos pero entendiendo por "cuerpos" no cosas sino seres en movimiento por "seres" criaturas sintientes y por "movimiento" personas que bailan por supuesto que bailan sin estar separadas aunque tampoco mezcladas tanto que se coarten entre sí y bailando sí pero no necesariamente bailando o bailando no necesariamente con música

afluentes viajan hacia el delta en el que se encuentran

quiero que la palabra fluya por un rato antes de que un cómodo silencio la sustituya quiero que nada nos obstruya ni mis inquietudes ni las tuyas si bien quiero un lugar  para las dudas y lapsos de locura que momentáneamente las destruya cabe aclarar por anticipado que no invoco superstición sino la fuerza que compele lo grávido habiéndolo así aclarado diré también que quiero que los astros influyan apresurando el encuentro que tanto nos merecemos nosotros sea o no de este modo quiero yo fluir contigo y quiero que conmigo tú fluyas desplegándonos alrededor derramándonos los unos en los otros

erosión

un haz de frecuencias interrumpe lo homogéneo del silencio para embellecerlo difusa presencia de la palabra que fractura el paisaje forjando pasajes en medio del valle llevando caudales hacia un río fresco sin ningún esfuerzo

Inefable

Desplegó dos mil brazos, dos mil piernas, dos mil ojos;  mil pechos, mil cuellos, mil bocas, mil cabezas, mil rostros;  gritó un silencio hermoso que retumbó como mil truenos incendiando los temores de una criatura asustadiza refugiada en las paredes de su corazón. Mas la seguridad es una falsa ilusión y no fue todo estruendo y horror. Aquel grito fue también poema,  la canción del coro de los arcanos que lo rescató, el remanso tejido en los haces  y frecuencias en donde su alma se engendró.  Más allá del gozo, más allá del dolor,  más allá de las palabras o de aquella visión más allá de las coordenadas  que dibujan  el mundo, más allá de toda división,  en donde no hay posible descripción, donde no existes tú ni existo yo, en el uno eterno e indivisible: más allá nos encontramos los dos. 

Lince

Lince esbelto de visos eléctricos, sonrisa que se esconde al lente de la memoria, rostro perdido a través del tiempo que me quedé viendo tantos viernes en la tarde sin tomar riesgo. Hoy me arrepiento de no haberte preguntado cualquier tontería como, por ejemplo, cuánto te tardabas en la ruta cuatro.