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Adentrarse en lo silvestre

también quiero huir del sistema y adentrarme en lo silvestre hablar con las plantas ver a los ojos a los animales y vivir de la generosidad de la vida misma aunque sé que es ingenuo ese romántico anhelo del retorno a lo salvaje porque la soledad es frágil como un lobo estepario emprender el viaje hacia la verdad desnuda llevar de equipaje mi espíritu mi curiosidad mis dudas y algunos símbolos del cariño de la gente que quiere cuidarme bien dice el mito que Dios nos castigó con tener que trabajar la Tierra antes de expulsarnos del Paraíso pero también dice el Evangelio que tenemos que preocuparnos menos por el alimento que los lirios de los campos y las aves del cielo aunque sé que es ingenuo ese romántico anhelo del retorno a lo salvaje porque la soledad es frágil

ex machina

¿Cuánto más tendremos que despertarnos siendo la primera consciencia del día el recuerdo inmediato de la máquina que tenemos dentro? Este sistema insostenible que arranca la vida y se la lleva llamándola "materia prima". Este rigor sin contenido que transforma los días en una simple "línea productiva". Aceite viscoso ha reemplazado nuestra sangre, corroídas bujías han sido incrustadas en el corazón, cables que extrangulan las arterias extienden una macabra empresa de energía esclavizadora de mitocondrias. ¿Cuánto más tendremos que despertarnos siendo la primera consciencia del día el recuerdo inmediato de la máquina que tenemos dentro?

Pseudoprepostcontemporaneidad

Me gusta mi época, su música, su cine, su arte, su tecnología, el abrumador acceso libre a la información y la lenta proliferación de seres de mentes limpias que no se tienen que aferrar a cada cosa. Me gusta mi época, el paulatino y tranquilo reconocimiento de lo absurdo y, aun así, la pérdida del miedo a lo infinito; la especialización del saber, la usabilidad de la red, la oferta de todas las cosas, las asociaciones por cualquier causa; sobre todo, la por fin actual posibilidad de diseñar al hombre. Lamento contigo tan sólo la terrible competencia que no sé qué tan esencial le sea a todo el proceso, que no permite que lo apreciemos, que nos ahorca, que lo requiere todo pronto, que nos enreda la lengua, que hace que mis amigos se vuelvan meros esquemas sin contenido, productivos, amables, pero insípidos. Pero bueno, la vida ha de olvidarnos, así que mejor me olvidaré de la vida.