Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta mitología

Nuevos Mitos

Imagen
Leonora Carrington: El mundo mágico de los Mayas (1964) Nuevas criaturas llegaron al cielo que se sostenía sobre la tierra que había labrado con sus pasos: un ejército de mitos nuevos resuelto a invadir las imágenes del espíritu de los ancestros. De oriente llegaron, aniquilando antiguos símbolos a su paso dragones, cruces, unicornios,  androides, alcurnias, alebrijes, esferas viajantes de seres de sol  y el mito más infame creado alguna vez por el género humano: ¡el mito del progreso! El último de ellos, discreto deambuló en búsqueda del refugio para los recuerdos de su gente le hizo caso al susurro: un árbol era la última ruta del mundo. Viajó por entre las fibras de la madera porque se hizo tan fino y sutil, tan candoroso que en las raíces se disolvió en suelo para transmutar sus recuerdos en alimentos. 

Prometeo desencadenado

Fue un proceso lento e imperceptible el que dejó a Prometeo ciego al futuro y el regalo que permanecía en el ánfora se desvaneció.  La profecía del derrocamiento no se cumplió: la dictadura sigue allí. En la calma el cielo, en el recuerdo el águila y en el anillo la roca eternizados como símbolo del dolor de quien eligió sacrificarse por la estirpe donde nacería el héroe liberador.  Sometido el fuego, descifrado el rayo: el hijo es más fuerte que el padre pero la dictadura sigue allí.

Diatriba a Odiseo

El héroe volvió de una travesía, ahora nos relata sus proezas, adorna a sus acciones de grandeza cuando solo perseguía fantasía. Bebiendo de otros labios ambrosía mientras Penélope bebía tristeza historias de mendaz delicadeza el amor que de brujas padecía. El telar que ella hacía y deshacía reflejo de la astucia y entereza del capitán que cada peripecia resolvía con fatal reposería. Lo tuyo es temeridad, no valentía, no hay mayor sabiduría en la destreza de este que solo a su casa regresa llevado y traído por la deriva. Su merced disoluta y evasiva de falaz y neurótica tendencia a ver patrones en la naturaleza y un destino en retrospectiva.

Sagittarius

Dedicado a Héctor Parra por sus maravillosas preguntas  Siempre quise ser un centauro para cabalgar a través del infinito con alguna sabiduría para comprenderlo. Siempre quise ser un centauro  para descubrir en los confines del cielo  que lo inmenso es idéntico a lo más pequeño. Siempre quise ser tan bárbaro como ilustrado y ver en el orden el arrebato, y en el átomo,  y en el centro del corazón humano. Y durante las batallas que tracé como strategos me soñé como el más feroz guerrero.  Solo he visto la diana a través de espejos y siempre quise ser arquero.