allí donde se transmuta lo trivial en talismán el mineral deviene piel los ojos en mirada el capricho destino envuelve iridicente moléculas de agua el cristal descansa el ópalo en mi frente
la parte del licor que se evapora en búsqueda del sol el amor que se transforma en poesía la metamorfosis de la que vienen las nubes y las virtudes que florecieron en terrenos del dolor