Elea
El tiempo nuez nada más una ilusión persistente. La multiplicidad se me antoja inconsistente. Siempre estuvimos unidos, la luz emerge del vacío, espontánea, de las cenizas de un infinito surgen más. Siempre estuvimos en el uno primordial. No hay distancia por recorrer, no hay distancia entre nosotros. La ansiedad se difumina mientras voy comprendiendo nunca nada estuvo separado.