S=1/4*((c^3)k/Għ)*A
La abismal oscuridad no es del todo invisible, el oscuro abismo realmente no está vacío: podemos ver con tus ojos lo otrora inasible del mito de Cronos justo antes de haber nacido. Aceptaremos con gusto tu última apuesta de que se amarán por fin lo eterno y el instante; ganarás lo singular si se halla la respuesta, nos prestaras si pierdes tu hombro de gigante para ver el horizonte desde una nueva altura cuyas líneas no convergen solo en un círculo, sino en la desnudez sin extensión ni censura de la mente del Dios aquel que hizo los cálculos. Se dirá quizá que el todo ya logró integrarte, algunos pensarán que te arrebató el desorden; quizá te fuiste a jugar, aunque te fuiste tarde, a dar saltos cuánticos por espacios deformes. A la memoria de Stephen Hawking (el gran filósofo que creía que la filosofía era obsoleta)