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cuando en un absoluto inmenso se agoten las combinaciones  de las notas con que vibra la sección fundamental de cuerdas se repetirá espontáneamente el mismo arreglo quizás viviremos otra vez esos momentos en otra versión del océano cósmico puede que en otras variantes y con otros privilegios con otras leyes y reglas que configuren mundos posibles donde no existe la materia la distancia o el tiempo o puede que sea exactamente la misma historia no cambiemos nada habría que estar agradecidos ojalá el bucle ya haya sido  y siga siendo  infinito                   que lindo sería encontrarnos en el loop                  en el zoom                                      en otra vuelta al universo en la fuga                  en el fractal   ...

Apnea

Desamparado por el sol de verano y su silencio cómplice las olas de un mar picado me secuestran. Soy un frágil y temporal arreglo de moléculas: la merced del ávido arrebato con el que las aguas me llevan a sus entrañas lo demuestran. Remolinos de caos me desorientan y me condenan cada vez más a lo profundo. Rayos de luz como espadas penetrando el receptáculo, imágenes fractales del cielo, burbujas que se alejan hacia ellas llevándose los últimos vestigios de mis fuerzas. Y yo cada vez más allí me hundo. Y, de repente, cuando dejo de luchar por una bocanada y me entrego a la voluntad indiferente del dios océano, me doy cuenta que respirar no era necesario. Me doy cuenta de que en el lo más oscuro del azul acuático encuentro la calma de retornar a mi verdadera casa.

DK 22 B 12

Somos ríos. Somos ríos en los que sobrevienen nuevas aguas. Somos dichas aguas renovadas las rocas sedimentadas  y las almas que van río abajo llevando la sal al océano.  Somos los surcos que serpentean  en una historia invisible para quienes  por vivir apenas un siglo  no recuerdan.  Somos las aguas turbias  pletóricas de vida  y las corrientes subterráneas  que van prístinas al pozo. Somos la dicha de la cosecha y la tristeza de la inundación, la calma sobre la que descansan las hojas  y la violencia que destruye las piedras. Somos el murmullo que crece en remolinos  escondiéndose detrás del silencio.  La savia en el pulso de los árboles la saliva en la boca de los animales.  El vapor que alimenta el rocío impregnando la rivera de frescura,  ascendiendo en torbellinos al cielo.  Somos las nubes serenas y la lluvia que se precipita escabullé...

devenir

Hacia el declive el esplendor, hacia el desorden los organismos, y a la muerte y la extinción, deben ir. Hacia la resignación el amor, hacia el absurdo y el olvido los héroes y los imperios, deben ir. A sumirse en la oscuridad el universo, y en el ingrávido vacío a desgarrarse los átomos, deben ir. A disolverse en soledad, a retirarse los ciudadanos, y tu perenne juventud a ajarse tras los años, deben ir. Hacia las fauces inclementes del devenir.

oxitocina

Cruzado el umbral de poder del fuego depende de tu voluntad lo que continúa luego

hidrología

Las palabras, como el agua, encuentran su paso. Las palabras, como el agua, se deslizan. Las palabras, como el agua, hacen posible la vida. Está bien que te hidrates y te bañes, pero ante todo deberías ser lluvia, géiser y manantial.
No obstante, ni siquiera el tiempo empuñando mi esfera con todas sus fuerzas podrá destruirla, pues este cosmos es fuego que nunca tiene ocaso, y propio es a la medida de mi alma acrecentarse a sí misma. De lo cual resulta, inevitablemente, que hay “Acercamiento”.