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Sobre el deseo

no puedo hacer caso a un dios astro  que ilumina la consciencia con sus arrebatos se enciende se apaga amanece y mengúa indeciso fluctúa  entre el alba y el ocaso entre el carmín el blanco el amarillo y el naranjo algunas veces eclipsa y otras veces en cambio es eclipsado inconstante impredecible entre las nubes se abre paso o se oculta entre ellas acobardado se insinúa eterno pero solo dura un instante víctimas de un pulso errante confundimos la realidad de la estrella con la manera en la que se manifiesta

HSP

Por fortuna no está a mi merced el destino de asuntos mayores: en medio de estos furores, si eligiera por el cosmos, elegiría la imposibilidad  de que el ser deviniera la nada.  Porque sufro al pensar solo que en alguna roca que orbita una estrella —sea blanca, azul o anaranjada—  una criatura alberga tristezas de aquellas que pudieron ser evitadas. 

26 h

la esfera se ralentiza la noche será más larga los búhos tendrán más dicha

Gravedad y Niebla

El núcleo espontáneamente se hizo más denso, las fisuras más profundas y extensas. Más lento el tiempo, absoluto y relativo, Más crueles los corazones, o solo indiferentes. Sugestionado por el aliento pútrido que brota de las profundidades de la esfera, el aire traicionó su pacto de liviandad invisible y se convirtió en un vapor gris y tóxico que se escabulle por cada intersticio y cada bronquio como una plaga ávida de intimidad que extiende su reino por toda la superficie sobre cada ente. A merced de su nuevo peso y erosionadas por la marcha del olvido. colapsaron las estructuras más altas. Se extinguieron las luciérnagas, la juventud y los amigos. Cuando todo es del mismo color no puedo distinguir nada, La gravedad y la niebla                        aliadas no me dejan levantar.

gravity

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Miro al núcleo de esta esfera adentrado ya tanto en el cielo que los conceptos de arriba y abajo han perdido el sentido. Continentes a la deriva  flotando sobre océanos colgados en el cielo es lo que veo. Persigo el amanecer con mi mirada, el ojo de una tormenta se muestra como una espiral calmada. Aquí da lo mismo cualquier centro, cualquier vértigo, porque bien puedes decir que saliste a rodar sin control o que el mundo da vueltas alrededor tuyo mientras tú te quedas quieto. En algún punto de mi ascenso el manto celeste que me parecía antes inabarcablemente  inmenso desnudó sus fronteras, y el aro concavo que dominaba el horizonte se tornó convexo. La noche demostró estar allí todo el tiempo y fue desenmascarada la ilusión de peso: la gravedad no es una fuerza, es una distorsión en el espacio-tiempo. La sensación de estar anclado a un campo magnético es solo nostalgia, es solo miedo.   Tengo que de...

burbujas

me parece extraña esa fascinación tuya por lo profundo esa identificación inconsciente que haces entre el fundamento y lo permanente entre lo invisible y verdadero a la vez que escindes el mundo de lo que es consciente comprendo que es el miedo a la muerte lo que motiva tu afán de ser trascendente que no te basta ser un recuerdo que el horror al vacío te mueve a intentar  llenarte de sentido de destino de eternidad pero no entiendo tu fe ciega en el ente yo por el contrario siento que vivo  en la tensión superficial iridiscente de una pseudoesfera vacía volátil  voluble  volando que sólo trata de aprovechar de la mejor manera el humilde espacio que tomó prestado para vivir preparo siendo consecuente un acto simbólico de despedida agradeciendo por lo vivido dando la bienvenida al olvido planeo convertirme en lluvia lenta a través de la cual  por un momento se descomponga el espe...

fgz

Huyo solo  expelido por la ficticia fuerza centrípeta de este planeta que me ha desarraigado porque no soporta que me entristezcan tanto  las fracturas de la superficie de la esfera que puede aspirar a la belleza.

K 87 bis C 57 c

Yo era la oportunidad de la verdad  en un mundo de mentiras. Era el amor también hacia la oscuridad donde todos se enamoran de  iluminadas dimensiones conocidas. Eramos el portal que salvaría  este universo que ahora era es una isla.  Yo era la paciencia con la que escaparíamos. Tú eras el único motivo que haría inmortal la vida. No eran dos almas complementarias era un alma que habitaba dos cuerpos.  Y ahora que sus ventanas no se alcanzan este lado se pudre en silencio.  Yo era como el Basilisco que corría sobre el agua sobre el techo cuya profundidad vacilaba al ritmo de tus huesos.   Tú eras el lugar al que siempre quería volver y ese cuarto perverso no era un cubo finito era una esfera que podríamos por siempre recorrer de innumerables maneras.  

Schecter

Mis palabras se han ausentado pues han sido seducidas por un espíritu melodioso para quien el amor es la energía y el alma es una esfera que contiene al cosmos.

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La primera vez, sacrílego pero lleno de amor por el conocimiento, penetré los secretos de la esfera, y fue sólo dolor lo que tuve que pagar dada la curiosidad de mi carácter. Entré a un lugar oscuro, quedé totalmente asfixiado, extraviado y desvalido. Para hacerse uno con lo uno hay que desgarrarse. Aquella vez, sacrílego pero lleno de amor por el conocimiento, penetré la esfera por una de sus dimensiones más oscuras. Estaba solo, y mi aliento vital carcomido, y la presión me obligo a dar un salto abrupto. La esfera en su justicia se revolvió y luego me escupió. No era mi tiempo, no estaba preparado; pero ahora sí lo estoy. Sólo quiero que sepas quién soy.

1+0 V

Universo de infinitos infinitos que emergen del vacío eternamente, canicas perfectas que se reflejan todas en todas.
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"Las tristes fisuras de la esfera se revelan levemente anticipando el destino que conocí cuando soñé con ella. Cuando soñé con ella, lastimaba mi tacto, la superficie cortaba la piel al irla acariciando. Al irla acariciando, sentía profundos los surcos que va creando sobre su superficie el constante fluir de la sangre." Sedna. La cicatriz que te hiciste se borrará, excepto quizás en los dos puntos en los que te excediste. Pero la soledad no se irá desvaneciendo. No lastimes más tu antebrazo, no escribas más esas letras, no castigues la tersa frialdad de tu piel, a través de la cual yo siento el núcleo, cálida esencia que, tal como la mía, de oscuridad se alimenta. ¿Acaso no basta todo lo que nos lo recuerda? ¿Podrías hallar una peor estrategia? Que no vuelvan los satélites que te han abandonado llevándose la luz de tus noches, que no es necesario. Tú eres una estrella, tú puedes brillar con luz propia. Sin necesidad de romper la corteza, la furiosa volunt...
Astro moribundo. Pareciera que este planeta se acerca a su final: Su núcleo, tal como mi esfera, se está agrietando. Ningún astro ha querido atraparlo y se traslada, tal como mi mente, fuera de órbita, errante por el espacio, como buscando la nada. Sus satélites se fueron, no hay nadie que refleje ahora la luz de alguna estrella. Se mueven las partículas, alejándose entre sí (y, en vez de hacerse más cálido, todo se está enfriando): quizá los átomos dejaron de amarse. La energía se ha degradado casi hasta su peor calidad. Su gravedad se debilita, sin aumentar volumen ha perdido densidad. El aire cálido vuelve a ser mar, el mar vuelve a ser tierra, la tierra, fuego, y mi alma etérea retorna a la humedad. [En el trasfondo te dibuje "Disgregación" y dejé, más abajo, un espacio vacío para que juegues con los astros errantes.]
No obstante, ni siquiera el tiempo empuñando mi esfera con todas sus fuerzas podrá destruirla, pues este cosmos es fuego que nunca tiene ocaso, y propio es a la medida de mi alma acrecentarse a sí misma. De lo cual resulta, inevitablemente, que hay “Acercamiento”.
Oh Diosa odiosa , te has equivocado: si he logrado alimentarme del vacío, ¿qué no podría hacer con una pequeña esfera azul y compacta? El hado helado se ha tornado más cálido desde que sé que no me olvidaste, desde que sé que soy tu juguete preferido. Y para justificar mis extraños delirios y el abrupto tornado que me enviaste, nada más relevante que saber que te divierto. Que tus dichas sean dichas, que nada nada hacia la nada, lo que hay en el medio de mi miedo... nada más revelante que la risa de la Diosa que viste de lirios. Sigue mandando tus ángeles, sigue tratando de destruirme, sigue, si el error no viste. Sólo conseguirás recordarme lo fuerte que me he vuelto; sigue tentándome, sigue dándome las armas para desafiar tu omnipotencia.