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Oración

Diosa,  toma mi mano con dulzura y enséñame un atajo que me lleve lejos del Imperio de las Promesas. Concédeme,  te pido, refugio esta noche y las venideras en tus caricias, en tus miradas que me dotan de motivo  y realidad, en los sentires que me llevaste a habitar en tus palabras que ordenan e iluminan mi mundo, Envuélveme, Albérgame. Abárcame.

púlsar

un pulso entusiasta engendra el instante a merced de una pulsión idéntica a la nada que se satisface a sí misma hasta desbordarse de plenitud incontenible el universo

Endofísica

No más tantra, no más distancia, no más proyecciones astrales, ni videollamadas, no más levedad, ni idealismo, no más cautela, reparo o compromiso. No más intersticios.  No más paciencia, no más delicadeza, no más encuentros virtuales, no más virtud, no más eternidad, no más trascendencia, no más pensamiento,  no más búsquedas de certezas, no más olvido del cuerpo. No más envidia de las alas, no más de añoranza de la ligereza que nos alza de la tierra  donde hasta los vencejos descansan.  No más cosa en sí,  no más Ideas, no más Voluntad impersonal de la Naturaleza;  no más Espíritu, no más Mónada, no más Comunión,  no más velos, no más discursos que renieguen de la linealidad del tiempo.  No más Vacío, no más eternidad,  no más Uno.   La Verdad está descalza. No más avatares no más sustancia  descarnada, no más deseos evanescentes,  no más palabras al viento, que nada quede del arrepentimiento, ni de las dudas...

Manifiesto contra el espíritu místico

no me sirve de consuelo saber que todo es uno que somos inmortales en el seno de lo absoluto me da igual que en la esencia del ser último vayamos a estar siempre juntos no pagaré un boleto para un teatro absurdo que predica y predica hasta lo nauseabundo que hay que negarle el placer al público para acceder a lo profundo no me importa si te soñaste el mundo ¡entonces despierta y bórrame nomás! ¡o no repitas otra vez jamás que el deseo nos mantiene ilusos! no toleraré más ni por un segundo otro insulto tuyo ¡no vuelvas a insinuar que mi espíritu está corrupto por apreciar menos la totalidad permanente que la singularidad de lo que perece! ¡basta del dogma de que por ser individuo es que sufro! ¡abstente de señalar que no hay en verdad belleza en lo que aparece! pues no hay más belleza o más verdad que las que intuyo en sus obras o palabras en los recodos de la efímera presencia de quienes amo y en cambio solo puede monstruosa tu cara impávida amalgamada de los cadáveres de las criaturas...

Inefable

Desplegó dos mil brazos, dos mil piernas, dos mil ojos;  mil pechos, mil cuellos, mil bocas, mil cabezas, mil rostros;  gritó un silencio hermoso que retumbó como mil truenos incendiando los temores de una criatura asustadiza refugiada en las paredes de su corazón. Mas la seguridad es una falsa ilusión y no fue todo estruendo y horror. Aquel grito fue también poema,  la canción del coro de los arcanos que lo rescató, el remanso tejido en los haces  y frecuencias en donde su alma se engendró.  Más allá del gozo, más allá del dolor,  más allá de las palabras o de aquella visión más allá de las coordenadas  que dibujan  el mundo, más allá de toda división,  en donde no hay posible descripción, donde no existes tú ni existo yo, en el uno eterno e indivisible: más allá nos encontramos los dos. 

lo innato y lo adquirido

comunicar la naturaleza del deseo mostrándome las hojas secas arder convertir en sangre mi placer y llevarlo a cada rincón de mi cuerpo canalizar a través de tu esqueleto el pulso hipnótico del universo cosas que no necesitas aprender

ἀκρασία

intemperancia... intemperancia... a la intemperie... mis ansias... intemperancia...

Elefante #3

Elefante morado de patas gordas, enano y de ojos chinos, tu dulce plena existencia solo al tacto visible, fue expulsada desde el vacío y fue a parar justo al jardín de los sensaciones más placenteras que he percibido.

Sentimiento oceánico

Sentimiento oceánico, anhelo de adentrar lo más interno del mar adentro, anhelo de penetrar lo más profundo del mar profundo. Líquido amniótico, anhelo de regresar de inmediato al confortante lugar donde no existe lo otro. Sentimiento oceánico, anhelo valiente, anhelo místico y vocación religiosa. Deseo de extinguirme en el agua, deseo de convertirme en la humedad, deseo dejar de evocar esa tranquilidad para vivir de nuevo su placer puro.

Paranoia

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Siempre tarde, siempre cosas pendientes, siempre preguntas en el aire sin responder, siempre cosas por decir, ahora el asco por tener sólo proyectos y el malestar de tener amistades malatendidas: todo esto me hace sentir que todo se me escurre por entre las manos. La paranoia se me presenta como una paradoja: todo lo que hago lo hago en función de alcanzar y cuidar los bienes que considero más importantes, pero tengo que sacrificar los momentos con mis bienes más importantes porque si les dedico tiempo no puedo hacer lo que hago. La paranoia se me presenta como una crítica a la economía hedonista: es bastante plausible que uno muera o parta sin haber disfrutado nada, por vivir en privación de los placeres menores con el objetivo de conseguir placeres más grandes, más duraderos, verdaderos y buenos. Me siento como un dragón que se muerde la cola.