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Mostrando las entradas con la etiqueta silencio

infinito, innombre

a veces lo simple es un misterio que destruye todas la formas del sol en el que somos uno travieso un rayo atravesó el cielo dispuesto a extinguirse de un golpe fulminante hecho relámpago rompió el silencio usurpándole el derecho al trueno encontró el suelo mas no el fin de su destello  lejos de disiparse su eco se trenzó en los hilos de lo eterno a veces lo efímero recorre toda profundidad «All in all is all we are»

Espiral

Me prometo a mí mismo entender que el sonido  no asciende de forma lineal. Me prometo aceptar que el tremor  de las vueltas y vueltas se pueden convertir en espiral. Me prometo aguardar  durante los silencios durante la lluvia, durante la melancolía. 

{ø}

El vacío es la substancia, es la urdimbre de lo real.  En el vacío todas las frecuencias están superpuestas.  La omnipotencia  solo yace en la amorfidad.  Solo el vacío da libertad: lo individual son la cadenas.  Los cuerpos y las galaxias están henchidos  de vacuidad.  El vacío es la noche y su reflejo es el día.  Encerrando el vacío  se forja el uno y el infinito, el multiverso. El silencio es la esencia del ritmo y la melodía. La causa. El medio. El fin.  El verso.

metafísica de entidades extrañas

es prolífico el vacío el nexo anterior al nodo la esencia menor que el modo y emana de fuente el frío  hay algo en la sombra siendo que no es solo la pura ausencia cualquier lugar a la ciencia sirve de cósmico centro  el tiempo aniquila al tiempo quien nació del movimiento y ante todo —no te miento— hay substancia en el silencio

Hay silencio

Hay misiones que hacen de los bosques un desierto. Hay palabras  de las que brotan aguas dulces.  Hay brisas frías que calman  por un instante el incendio.

Invocación

el discurso no porta poder se desliza entre sus arterias no era un verbo el que flotaba sobre las aguas primigenias la frontera larga y difusa que hay entre la prosa y el verso se desvanece en el silencio de plenitud de la presencia la palabra no precede al ser la diosa no era una poeta el lugar se engendra en la danza como el conjuro ante la ausencia

πῦρ

de las llamas de dos velas que se extinguen quedan apenas un par de coordenadas incandescentes de las que ascienden  vapores grises en un baile delicado que les permite por fin saciar el deseo prolongado de fundirse

una palabra

un orden para esta emoción violenta una etiqueta una forma algo que se parezca  a una norma una pausa un accidente una potencia una intuición que le revele una causa un retrato una marca de sus fauces una mentira que te plazca una ciencia un vórtice un vector una pauta un borde para asirle un momento para fotografiarla un etograma que alguien  me trace  un mapa  un rumor de lo que dura una fuente una vertiente subterránea un cauce una ficción que le releve una vaga profecía una pálida esperanza un hechizo del que nazca un indicio un punto de fractura una astuta extravagancia una palabra

lexis

tarde o temprano las palabras mesmerizantes que te regalo no representarán novedad alguna las irán rebasando tus océanos iridiscentes que brotan de prístinos arrebatos de sentido lo mío con dificultad será  laguna lo tuyo abarrotes de destino y en el negro fondo de galaxias  resilientes pulsos entramados nos darán un excéntrico refugio para maravillarnos   e ir silentes

acotaciones

quiero confluir contigo es decir encontrarnos como fluidos esto es como cuerpos que fluyen me refiero a consciencias que no son más que cuerpos pero entendiendo por "cuerpos" no cosas sino seres en movimiento por "seres" criaturas sintientes y por "movimiento" personas que bailan por supuesto que bailan sin estar separadas aunque tampoco mezcladas tanto que se coarten entre sí y bailando sí pero no necesariamente bailando o bailando no necesariamente con música

Apofenia

Los ojos de la tristeza son especialmente agudos para ver un arreglo de hojas sueltas como un bosque de los símbolos. La boca de la tristeza es especialmente elocuente para dotar de sentido a lo aleatorio. Los oídos de la tristeza son especialmente precisos para escuchar mensajes en los fatigados efluvios de los púlsares.

DK 22 B 12

Somos ríos. Somos ríos en los que sobrevienen nuevas aguas. Somos dichas aguas renovadas las rocas sedimentadas  y las almas que van río abajo llevando la sal al océano.  Somos los surcos que serpentean  en una historia invisible para quienes  por vivir apenas un siglo  no recuerdan.  Somos las aguas turbias  pletóricas de vida  y las corrientes subterráneas  que van prístinas al pozo. Somos la dicha de la cosecha y la tristeza de la inundación, la calma sobre la que descansan las hojas  y la violencia que destruye las piedras. Somos el murmullo que crece en remolinos  escondiéndose detrás del silencio.  La savia en el pulso de los árboles la saliva en la boca de los animales.  El vapor que alimenta el rocío impregnando la rivera de frescura,  ascendiendo en torbellinos al cielo.  Somos las nubes serenas y la lluvia que se precipita escabullé...

erosión

un haz de frecuencias interrumpe lo homogéneo del silencio para embellecerlo difusa presencia de la palabra que fractura el paisaje forjando pasajes en medio del valle llevando caudales hacia un río fresco sin ningún esfuerzo

nubes cargadas que no llueven

no llueve pero oigo la lluvia caer delicada sobre las aceras los techos las ventanas y las telas de las prendas de transeúntes desprevenidos que olvidaron el paraguas percibo el detalle de las aguas chispoteando sobre las baldosas chispas que eran aire brumas que eran haces las rectas se deshacen entretejiendo trayectorias curvas multidireccionales una inusual familiaridad me atrae al caos efervescente que vive allí abajo gotas como rayos nubes como mares ríos de azul eléctrico recorren mi tórax con la intención de escaparse no llueve pero oigo la lluvia que cae desdibujando impresionista las formas en la calle se escurren después de confundirse por la punta de los dedos mis colores y allí veo un rastro de mí viajando por los canales hacia el inframundo

Jazz Mirrors #2

{Sobre una noche de viernes en San Café Bar Jazz} El aire se entrecorta en pulsaciones periódicas que retumban en cada rincón de mi estructura ósea. La armonía es el límite que impone el silencio al caos del ruido, y tu destreza la libertad para destruirlo. Resonancia, el viejo misterio de las frecuencias que se estimulan a la distancia... Interferencia, la belleza del efecto de las gotas combinándose sobre la superficie. El pulso que se transforma en un golpe que sacude mi cuerpo en un arrebato. ¿Cómo es que el aire términa por imponerle una atmósfera de emociones a mi alma?  —Ondas tejiendo ondas a partir de ondas sobre una matriz de ondas. —Cuerdas de arreglos de cuerdas de urdimbres de cuerdas templadas sobre cuerdas. { jazz mirrors #1 }

{silence}

Una carencia me deja inmóvil... ¿cómo puede ser que un organismo sienta dolor porque necesita palabras? ¡Por palabras! No son realmente alimento, no son agua, no es contacto para la preservación, no las requiere la fisiología de la supervivencia, ¡son simples palabras! Fluctuaciones del viento, de la tinta, de la superficie, patrones de activación de los pixeles, balbuceos extraños, garabatos arbitrarios... ¿Cómo puede ser que sienta angustia, nostalgia, incompletitud, fragilidad, histeria, limitación y muerte porque me falta escuchar ciertas palabras? ¿Cómo puede ser, además, que sólo tengan valor y energía, si vienen de una fuente específica? ¿Cómo es posible también que las palabras registradas no sean suficientes, que se necesite que sean renovadas, que necesite que se originen ahora? Y más aún, ¿cómo es que pasa que quiera saciarme de ellas para callarlas, que quiera que lo que ellas digan es que son innecesarias, que quiera que me conduzcan al disfrute de la voz misma, y que ...

O / D

Si uno nada mucho tiempo durante el día, puede llegar a tener en la tranquilidad de la noche una sensación latente del vaivén de las olas. Esta noche el silencio ruge,  con un sonido grumoso y eléctrico  de bits graves sobrecargados desgarrándose,  aniquilándose, amándose con pasión violenta.