un agujero negro
un agujero negro ni es negro ni es agujero ni es un un agujero negro tiene el privilegio de experimentar en su centro una singularidad que compila lo que fue lo que es y lo que no es aún la extensión del espacio infinito capturado en un punto ínfimo un agujero negro girando en círculos arrastra en su ergósfera la delicada cordura del cosmos juegos de Sade con candados para contener al Ser bajo la custodia de la Diosa que le habló a Parménides todos los destinos se antojan ridículos y atajos devienen todos los caminos un agujero negro tiene el apetito de Erisictón —del capitalismo— de la angustia de Cronos devorándose a sus hijos espejo de universo que no refleja una versión un agujero negro cree ingenuamente que logrará conquistar en un Imperio Eterno todos los reinos de la realidad desconociendo que dentro del límite de Chandrasekhar fluctuando en el vacío conspiran rumores certeros de su autodestrucción