Endofísica
No más tantra, no más distancia, no más proyecciones astrales, ni videollamadas, no más levedad, ni idealismo, no más cautela, reparo o compromiso. No más intersticios. No más paciencia, no más delicadeza, no más encuentros virtuales, no más virtud, no más eternidad, no más trascendencia, no más pensamiento, no más búsquedas de certezas, no más olvido del cuerpo. No más envidia de las alas, no más de añoranza de la ligereza que nos alza de la tierra donde hasta los vencejos descansan. No más cosa en sí, no más Ideas, no más Voluntad impersonal de la Naturaleza; no más Espíritu, no más Mónada, no más Comunión, no más velos, no más discursos que renieguen de la linealidad del tiempo. No más Vacío, no más eternidad, no más Uno. La Verdad está descalza. No más avatares no más sustancia descarnada, no más deseos evanescentes, no más palabras al viento, que nada quede del arrepentimiento, ni de las dudas...