Diatriba a Odiseo
El héroe volvió de una travesía, ahora nos relata sus proezas, adorna a sus acciones de grandeza cuando solo perseguía fantasía. Bebiendo de otros labios ambrosía mientras Penélope bebía tristeza historias de mendaz delicadeza el amor que de brujas padecía. El telar que ella hacía y deshacía reflejo de la astucia y entereza del capitán que cada peripecia resolvía con fatal reposería. Lo tuyo es temeridad, no valentía, no hay mayor sabiduría en la destreza de este que solo a su casa regresa llevado y traído por la deriva. Su merced disoluta y evasiva de falaz y neurótica tendencia a ver patrones en la naturaleza y un destino en retrospectiva.