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Mostrando las entradas con la etiqueta filosofía

Alcest

capas de la materia tan sutil del alma se sobreponen se armonizan se intercalan intervalos de frecuencias armónicas vibran al unísono  por un efecto fantasmagórico a distancia las oscilaciones lineales del estéreo  abren un portal a dimensiones eneádicas  como por arte de magia en el esquema vacío  de sus relaciones matemáticas se deslizan cromatismos y afectos entre el rosa y el negro entre la noche y el alba acordes que contrastan  la fuerza grávida la ternura calma  atmósferas oníricas y paisajes sonoros de texturas delicadas se superponen se entrelazan envuelven  y absorben a las criaturas aladas quienes olvidaban que la experiencia corporal son canciones sedimentadas

Alusión Elusión Ilusión

En los relieves del lenguaje está forjado el mundo y el sentido de lo dicho es más expectactiva —más costumbre—  que contenido. Alusión, elusión, ilusión... La percepción es indiscernible de la fantasía y la fantasía del recuerdo.  La razón es tal urdimbre de pasiones,  la llamamos co-razón cuando es reflejada. Alusión, elusión, ilusión...   Que me llenes tú,  que me llene tu imagen,  que me llene la narrativa de donde emerge tu substancia... da lo mismo.  Que me llene la arquitectura de los átomos,  las colisiones, el conjuro que te invoca, las alucinaciones... da lo mismo.  Alusión, elusión, ilusión...

metafísica de entidades extrañas

es prolífico el vacío el nexo anterior al nodo la esencia menor que el modo y emana de fuente el frío  hay algo en la sombra siendo que no es solo la pura ausencia cualquier lugar a la ciencia sirve de cósmico centro  el tiempo aniquila al tiempo quien nació del movimiento y ante todo —no te miento— hay substancia en el silencio

el arrebol sin quien lo nombre y lo que es en sí el horizonte

el árbol que cae en medio del bosque sin que nadie lo escuche el color sin ojo el calor sin piel  la esperanza cuando solo quede la noche el arrebol sin quien lo nombre el vos de Dios la voz de Dios y yo también y también yo

Apego

Tratas de establecer cuál es la forma del agua Tratas de clasificar con rigor la exhuberancia desbordante de la vida Tratas de hacer que el niño no juegue Tratas de mantener lo que tenías Tratas de fundamentar tu vida sobre certezas Tratas de vivir un día sin contratiempos Tratas de aferrarte a las esencias Tratas de hacer un mapa de un territorio que siempre mueve sus fronteras 

zóster

El germen de la siniestra serpiente se extiende resiliente desde un costado de tu espalda, avanza, atraviesa tu vientre queriendo forjar el aro de tu muerte con el sello de su boca ávida clavándose en el extremo de su apéndice. Así, cuando el inicio y el fin se encuentren, el uróboros naciente desdibujará el epifenómeno de tu alma y el tiempo terminará por llevarse todo recuerdo de ti, flemático, fantasma. Dile a tu lágrima que no habrá impunidad en la falta: la eternidad se le irá en la prisa que le arrastra; en la singularidad sin extensión que es la nada se consumirá finalmente el monstruo por su karma.

La puerta

Llegado el momento, querido Séneca, parecías tener algo de prisa en dejarnos solamente como ejemplo de estoica serenidad hasta el último momento de tu vida. Prisa en demostrarnos que en el alma nadie nos gobierna. No fuiste traicionado por tu alumno, ni víctima de una conspiración política. Tu vida no fue arrebatada por el cuchillo,  ni por orden del tirano, ni por injusticia. El veneno que mató a Sócrates tampoco la arrebató, ni la sevicia, ni se escapó en la sangre diluida con el agua de la bañera. Tu vida retornó con el pneuma, tu aliento vital  particular se fusionó con el cálido vapor que constituye todo el cosmos. Así tenía que ser, lo sabías con certeza: la puerta por la que todos saldremos siempre ha estado abierta.

devenir

Hacia el declive el esplendor, hacia el desorden los organismos, y a la muerte y la extinción, deben ir. Hacia la resignación el amor, hacia el absurdo y el olvido los héroes y los imperios, deben ir. A sumirse en la oscuridad el universo, y en el ingrávido vacío a desgarrarse los átomos, deben ir. A disolverse en soledad, a retirarse los ciudadanos, y tu perenne juventud a ajarse tras los años, deben ir. Hacia las fauces inclementes del devenir.

there there

Ahí: ni acá, ni allá, ni allí. donde toda determinación falla donde toda particularidad es extraña donde siento que percibo el mundo a través de una pantalla. crece la distancia y los abismos se ensanchan y mis poderes se ensañan en una batalla civil.  Ahí: ni acá, ni allá, ni allí. 

melancholia intro

La proporción y movimientos de los astros pese a su inmensidad no son más importantes que si sufres o si el amor se va de tu vida. La melancolía también es un evento cósmico, que arde como un sol y que al colapsar también brilla no hay nada más real que abismo que se te presenta desde tu propia perspectiva. ¿y qué si una vida humana resulta ridículamente ínfima en comparación con la edad del universo? Para mí que todo va muy de prisa... aunque las estrellas parezcan fijas, aunque parezca eterna la armonía, me parece que te marchaste pronto como pronto vendrá la vejez a arrebatarme todas las demás cosas que amo. ¿Y qué si somos sólo fluctuaciones electromagnéticas temporales cuyan frecuencias exhalaran por última vez en cualquier momento? Nuestros cuerpos se sienten muy reales y se evocan con certeza de su mutua existencia, con la certeza de que al abandonarnos el uno al otro replicaremos en cada instante la eternidad. ¿Y qué si éste es el mismo poema habla...

Sagittarius

Dedicado a Héctor Parra por sus maravillosas preguntas  Siempre quise ser un centauro para cabalgar a través del infinito con alguna sabiduría para comprenderlo. Siempre quise ser un centauro  para descubrir en los confines del cielo  que lo inmenso es idéntico a lo más pequeño. Siempre quise ser tan bárbaro como ilustrado y ver en el orden el arrebato, y en el átomo,  y en el centro del corazón humano. Y durante las batallas que tracé como strategos me soñé como el más feroz guerrero.  Solo he visto la diana a través de espejos y siempre quise ser arquero. 

empiricism

"It is evident to any one who takes a survey of the objects of human knowledge, that they are either ideas actually imprinted on the senses; or else such as are perceived by attending to the passions and operations of the mind; or lastly, ideas formed by help of memory and imagination --either compounding, dividing, or barely representing those originally perceived in the aforesaid ways. By sight I have the ideas of light and colours, with their several degrees and variations. By touch I perceive hard and soft, heat and cold, motion and resistance, and of all these more and less either as to quantity or degree. Smelling furnishes me with odours; the palate with tastes; and hearing conveys sounds to the mind in all their variety of tone and composition. And as several of these are observed to accompany each other, they come to be marked by one name, and so to be reputed as one thing. Thus, for example a certain colour, taste, smell, figure and consistence having b...

Liam Neeson

Solo yo fui Oscar Schindler, Qui-Gon Jinn y Jean Valjean. Fui un héroe ambiguo, fui un ser humano, fui Prometeo encadenado. Fui el amor al prójimo, el utilitarismo y el imperativo categórico. Fui justo entre las naciones, fui rebelde, fui Atlas y fui Sísifo. Solo yo fui Aslan, Ra's Al Gul & Alfred Kinsey. Solo yo fui Abraham Lincoln. Solo yo fui las máscaras del héroe, tu mentor y a la vez tu redentor.

Pseudoprepostcontemporaneidad

Me gusta mi época, su música, su cine, su arte, su tecnología, el abrumador acceso libre a la información y la lenta proliferación de seres de mentes limpias que no se tienen que aferrar a cada cosa. Me gusta mi época, el paulatino y tranquilo reconocimiento de lo absurdo y, aun así, la pérdida del miedo a lo infinito; la especialización del saber, la usabilidad de la red, la oferta de todas las cosas, las asociaciones por cualquier causa; sobre todo, la por fin actual posibilidad de diseñar al hombre. Lamento contigo tan sólo la terrible competencia que no sé qué tan esencial le sea a todo el proceso, que no permite que lo apreciemos, que nos ahorca, que lo requiere todo pronto, que nos enreda la lengua, que hace que mis amigos se vuelvan meros esquemas sin contenido, productivos, amables, pero insípidos. Pero bueno, la vida ha de olvidarnos, así que mejor me olvidaré de la vida.

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La primera vez, sacrílego pero lleno de amor por el conocimiento, penetré los secretos de la esfera, y fue sólo dolor lo que tuve que pagar dada la curiosidad de mi carácter. Entré a un lugar oscuro, quedé totalmente asfixiado, extraviado y desvalido. Para hacerse uno con lo uno hay que desgarrarse. Aquella vez, sacrílego pero lleno de amor por el conocimiento, penetré la esfera por una de sus dimensiones más oscuras. Estaba solo, y mi aliento vital carcomido, y la presión me obligo a dar un salto abrupto. La esfera en su justicia se revolvió y luego me escupió. No era mi tiempo, no estaba preparado; pero ahora sí lo estoy. Sólo quiero que sepas quién soy.
Astro moribundo. Pareciera que este planeta se acerca a su final: Su núcleo, tal como mi esfera, se está agrietando. Ningún astro ha querido atraparlo y se traslada, tal como mi mente, fuera de órbita, errante por el espacio, como buscando la nada. Sus satélites se fueron, no hay nadie que refleje ahora la luz de alguna estrella. Se mueven las partículas, alejándose entre sí (y, en vez de hacerse más cálido, todo se está enfriando): quizá los átomos dejaron de amarse. La energía se ha degradado casi hasta su peor calidad. Su gravedad se debilita, sin aumentar volumen ha perdido densidad. El aire cálido vuelve a ser mar, el mar vuelve a ser tierra, la tierra, fuego, y mi alma etérea retorna a la humedad. [En el trasfondo te dibuje "Disgregación" y dejé, más abajo, un espacio vacío para que juegues con los astros errantes.]