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Mostrando las entradas de agosto, 2007

Para Elisa

La bagatela y la carta eran para ti: sabían tu nombre, pero no te habían encontrado. No sabían que tu vestido se agita con la samba ni que tu inteligencia no es sólo palabra: es cuerpo y movimiento. La arena que se escapó de nuestras manos en la bahía danza y danza . Ahora yo juego contigo, descaradamente, alrededor tuyo, ocultándote. Antes sólo era uno entre miles tratando de enfocar tu sonrisa. Tuviste que venir tú a recibirlas, tuviste que dedicarte a iluminar todos los lugares por donde podríamos pasar, Elisa.

Figura n°1

Blanca e inquieta forma. Espectro sin profundidad de aspecto profundo. Adictiva, femenina, adictiva. Mutable. Siempre cambia, nunca es nada. Tao, Logos, Ausencia. Veneno de la Esencia. Cuerpo sumergido, silencio rebosante. Silencio derramado.

Cambio climático

Volviste, te vi volver esta tarde con otro vestido azul claro y oscuro. Sin voluntad te invoqué al querer justificar esta tormenta que nubla el cielo y agita las aguas. Pero ella surgió allí, espontáneamente, entre la superficie de mi alma -recientemente tan cálida- y los fríos vientos de la consecuencia.

Komatiito

Cierra los ojos, atiende a tu tacto, recorre el contraste de mis superficies con tus manos. Intenta en mi piel percibir la gama de grises sin mirarlos. Olvida lo otro, excepto al pasado: que mi ser sea lo más mágico que jamás hayas tocado.

16-08

"Pues miras lo profundo".

Un hombre llamado Caetano

Imagen
Aun a pesar de que justo cuando tú llegaste aquí yo estaba allá, aun así, una simple sinceridad tuya inscrita en una piedra rodante, una simple sinceridad tuya ha cambiado otra vez mi vida.

Paulina

Camuflado en la dosis que mantiene vivo tu deseo rondé por tu sangre, visité tu corazón, hasta que tus leves pálpitos despertaron y me vi arrojado casi a la superficie, donde el calor hizo que me evaporara. Ahora estoy ligado a tu dulce olor, efluvio único y quizás inolvidable, vagando por el aire, invisible, y lo único que procuro es seguir fluyendo.

Quimbaya

Tu efímera presencia transforma un día cualquiera en una vivencia extraordinaria. Eres un milagro, ante ti se rompen todas las regularidades y la red de la historia se aviva. Ante el ancestral legado de tu joven belleza hasta las semillas tiemblan.