Todas las personas a las que había amado, todos los labios que había besado, todo el oxígeno que había pasado por sus arterias, toda la energía, toda la materia. Todo.
Nos encontramos en camino a tierras inhóspitas, y en ese territorio desconocido compartimos un viaje fantástico. Ahora que te sientes morir en tu exilio y quieres volver a tu país de origen, yo, que no tengo nacionalidad, me preguntaba si allí adoptan nuevos ciudadanos. Porque me gustaría visitarte, pero no sentirme como un extraño; y quisiera que tú fueras mi guía, y mío el lugar que estaré explorando.