viernes, 17 de agosto de 2007

Cambio climático

Volviste,
te vi volver esta tarde
con otro vestido azul claro y oscuro.

Sin voluntad te invoqué
al querer justificar esta tormenta
que nubla el cielo y agita las aguas.

Pero ella surgió allí, espontáneamente,
entre la superficie de mi alma
-recientemente tan cálida-
y los fríos vientos de la consecuencia.
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