lunes, 2 de noviembre de 2009

ἀναισθησία

Como una substancia que fue inyectada en mi torrente sanguineo
y que ahora se propaga durmiendo mis nervios;
como estar expuesto al gas de ardiente olor frugal
que ha volado por horas a mi alrededor
a más de 100 partes por millón...
así es tu distancia.
No siento nada.
Podré parir, podré morir,
podré extirparme sin dolor...
prefiero que me duelas tú.
Y aunque pudiera engendrar, vivir o completarme
colmado de placer,
aun así o de cualquier otra forma
seguiría prefiriendo
que me duelas tú.
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