domingo, 22 de julio de 2007

Antares

Siento que estoy siendo atraído hacia el centro del universo,
quien pese a ser etéreo y -como yo- prácticamente inexistente
resulta atractivo, tan atractivo como la muerte en las noches
en las que ninguna canción endulza mis pensamientos.

Me hice pequeño y tonto. Alrededor mío sólo hay un mar de piernas
y encima mío una constelación abierta, rodeada de nubes,
que con su veneno insinúa que soy un escorpión y no un centauro.

Y siento que voy a caer en esta noche oscura a través de ese abismo ofrecido,
abducido por el cielo que me queda entre siluetas de sombras gigantes.
Siento que en cualquier momento me voy a despegar de la Tierra,
de esta preciosa esfera a la que no pertenezco,
para por fin reintegrarme con ese vacío,
con ese lugar que tanto extraño aunque desconozco.
Y un día quizá mis átomos harán parte de un cometa.
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