jueves, 19 de enero de 2006

Lamento

Quizá lo que más me llama la atención de ti
es la distancia que impones con sutileza
y cómo se camufla entre tu amable amistad
la advertencia de no acercarse a tus secretos.
De mi parte es para lamentarse
porque no he conocido a nadie cuyo regocijo
sea tan inmensamente parecido al mío;
lo lamento porque bien podríamos juntos
deleitarnos en la sensación de que no somos tan "únicos".
No pude desencriptarlo, nada que hacer.
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