miércoles, 19 de mayo de 2004

Calculo que esta pequeña araña, que osa pasar tan cerca de mis ojos, está colgando a dos metros y medio del techo. Calculo que habrá un virus en su red. Es increíble que salga ese largo hilo de sus entrañas. Nada tiene conexión para mí: la soledad y sus patrañas. El cansancio ha rasguñado mis esperanzas. Este gato que me acompaña desde hace años también araña. Es paradójico que tu voz me haya sacado de un sueño esta mañana. Es frustrante que ayer haya llovido pedazos de muro aislando el punto de partida de nuestra campaña. Eres tan malvada, quitándole a las moscas sus alas. Eres tan capaz de hacer hazañas, aunque se haya desangrado lo que extrañas. ¿No puedes dejar de raptar mi alma? Déjame volar, ahora me siento vivo. Déjame decir absurdamente lo que quiero. Si no soy explícito, es porque no puedo.
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